Descripción
Desde la antigüedad, en los países orientales, el masaje ha estado incluido dentro de los cuidados de un bebe junto a la alimentación, los juegos, la educación o la higiene.
Si en el masaje de adultos se busca un efecto inmediato en el organismo, en el infantil cobran una importancia especial en los efectos reflejos producidos en el sistema nervioso a través de las terminaciones sensitivas de la piel.
Además, con ellos se logra la relajación o la estimulación del niño, se mejora su capacidad de concentración y se establece una relación de confianza con sus padres o cuidadores.
En este manual práctico se explican las técnicas pasó a paso y con fotografías muy visuales para facilitar su comprensión, los diferentes tipos de masajes que existen, para qué edad son apropiados y los beneficios que aporta su aplicación con nuestras manos.
Tras su lectura los padres sabrán que masaje es el más apropiado para el niño y cuál es el momento del día más indicado para realizarlo.







